Mostrando entradas con la etiqueta salud integral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta salud integral. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de agosto de 2015

Sobre "el misterio" de las REFLEXOTERAPIAS y el poder de tocarnos.

Que la boca exhale las tonadas del corazón,
Y la mirada el brillo o la bruma del último sueño,
Que la piel exprese la frugalidad o el peso de cada víscera,
Que las manos se ocupen de los pies, y los pies también de nuestras manos
Que  reconozcamos esa urdimbre de sentires e hilos de vida que somos,
Que un día, al compás de los cinco elementos,  reunamos los múltiples lazos que tejen cielo y tierra en nuestro cuerpo. 
Ana Lucia Acosta Bedoya

¿Historias para contar en los dedos de las manos?

Tenemos diez, sí, diez dedos en las manos y diez en los pies, pero bien convendría multiplicarlos para poder contar y narrarnos lo mucho que ha trasegado la humanidad en su exploración de la relación entre ciertas partes del cuerpo y la totalidad de un organismo, pues como dice el antiguo principio oriental: El TODO está contenido en cada PARTE.

En Asia, desde hace más de 5000 años, puntualmente en China e India, hombres y mujeres estudiosos de la vida dentro y fuera del cuerpo, ofrendaron al mundo el concepto fisiológico y energético de los meridianos de energía y  de los chacras, esos circuitos y vórtices de la energía vital cuyo óptimo funcionamiento garantizan la salud mental y física de un individuo. 

Unos siglos después, en Egipto, la tumba del médico Ankhmahor, datada del 2500 al 2330, años, nos ofrece evidencia del ejercicio terapéutico de masajear pies y manos con propósitos curativos.

Esta misteriosa correlación entre manos, pies y la salud general del cuerpo y el alma, fue durante mucho tiempo para muchos occidentales una arbitrariedad, pues desde una mirada lineal y literal del cuerpo la naturaleza esencial de un trastorno físico se originaba, única y exclusivamente, en la zona dónde el síntoma aparecía.

Por fortuna imaginar e investigar es un asunto que también pasa por el tacto y gracias a estas milenarias exploraciones con sus enraizadas evidencias, hoy día, Occidente reconoce en gran parte en ellas las raíces de un sistema de salud eficiente, que nos conviene recordar.

La terapia zonal y los orígenes de la Reflexología 
William Fitzgerald (1872-1942)

Tales aproximaciones orientales a la salud, fueron muy probablemente el telón de fondo de las investigaciones del Dr. William Fitzgerald, médico nacido en Connecticut – Estados Unidos, que después de graduarse en 1895 en la Escuela de Medicina de la Universidad de Vermont, ejerció en Viena y Londres, donde su estudio de la terapia de acupresión,  le llevó a desarrollar su teoría de la terapia de zonas. 

Dicha terapia de zonas o terapia zonal, años después se configuraría como lo que hoy conocemos con el nombre de REFLEXOLOGÍA, gracias también a los aportes del trabajo intuitivo e investigativo de la enfermera Eunice Ingham, quién fascinada con la labor del Dr. Fitzgerald llevó la terapia zonal a los hospitales, obteniendo notorios resultados de mejoría en pacientes con tratamiento para el dolor y personas con necesidad de recuperar la movilidad. El mapa podal de conexión reflexológica entre órganos, glándulas y sistemas y  nuestros pies, tal y cómo lo conocemos hoy, lo debemos a la exploración de esta mujer.

Eunice profundizó en su estudio y en 1938 plasmó sus conocimientos en el libro "Historias que los pies pueden contar" y luego, una segunda publicación con el título "Historias que los pies han contado". 

Eunice Ingham (1889-1974)





La enfermera y sanadora Eunice Ingham también aportó la siguiente correlación:



¡De diez en diez, de la cabeza a los pies, todo un Mudra a la vez!

Este breve recorrido por la historia de la Reflexología resulta fascinante en términos de la sencillez y de la profundidad de esta técnica y la evidencia de su alcance sanador.

La práctica del REIKI y de los gestos llamados Mudras, emplean los mismos instrumentos de síntesis, manos, pies, mente y cuerpo, plasmados sobre una misma MATRIZ de energía, un diseño de lo que a mi modo de ver es un mapa que sintetiza el poder de VIDA.

Parte de los conceptos del Dr. Fiztgerald, al que podríamos llamar "el padre moderno de un conocimiento ancestral", fue la identificación de 10 bandas o zonas del cuerpo que pasan de forma precisa por nuestras manos y pies.


Para la Cabala hebrea, “10 y no 9, 10 y no 11, son los frutos del árbol de la vida” la manifestación de la voluntad primaria representada en esa imagen arquetípica del árbol y sus 10 sephirots, esferas de conocimiento.  La siguiente es una de esas correlaciones que surgen espontáneamente a través de la inmersión en una meditación, y que en mi caso tuvo como resultado la siguiente asociación, en dónde cada atributo del Árbol de la Vida, corresponde a un dedo de nuestra mano.



Nuestras manos y el reflejo de los 5 elementos

Las tradiciones de la India por su parte, han reconocido dos distintas miradas de cómo los elementos de la naturaleza, resuenan en nuestras manos, en donde TIERRA, AGUA, FUEGO, AIRE Y ETER están relacionados con cualidades y funciones del organismo, así como con humores y temperamentos. Es decir, dichos elementos implican, inciden, se relacionan tanto con movimientos corporales como psíquicos, incluso con cómo se imbrinca nuestra salud tanto con  los movimientos terrestres como cósmicos. La astrología védica, por ejemplo, como ya lo había mencionado en el artículo ¿Cómo producen su efecto los mudras?  establecía una relación entre ciertos planetas y los dedos y funciones de los dedos de nuestras manos, ciertas tendencias de la vida y los niveles de salud del cuerpo.

Existen sin embargo, diseños aparentemente opuestos o  contradictorios a la hora de hablar de la relación de los dedos de las manos y los elementos de la naturaleza, asi como entre la relación de los dedos con  los órganos del cuerpo  y su impacto emocional y espiritual.

En una de las visiones desde el Yoga la distribución de los elementos sería esta:



En otra visión nutrida también por el Veda, conocimiento de la India del que parte el Yoga,  y propiciada por el AYURVEDA o Ciencia de la Vida (ciencia médica de la India)  la distribución sería esta:

*
 *Akasha es la palabra en sánscrito que designa el Vacío o la totalidad cósmica, también entendido como ETER.

¿Cuál es la diferencia sustancial? 
Al parecer el primer esquema, al centrar en el dedo pulgar el ELEMENTO FUEGO, propicia que sea este elemento a un nivel  METABÓLICO Y BIOLÓGICO el que depure, transforme e integre las funciones de los otros elementos.  Pues al ser el pulgar el dedo oponible, cumple un valor esencial de fuerza y centro en las posiciones o gestos de armonización y sanación. Es decir  esta visión pone su acento e intención en conectar desde lo HUMANO (lo biológico, lo terrestre)  la DIMENSIÓN ESPIRITUAL (Desde el Fuego humano hacia el Fuego del Espíritu o Éter)

En el segundo esquema, el dedo pulgar concentra la energía del ETER o Espíritu como esa Quinta esencia (Akasha) que viene a integrar desde la DIMENSIÓN ESPIRITUAL la dimensión corporal-emocional humana, ese elemento es lo que podríamos llamar también el fuego de la CONSCIENCIA  como esa luz de claridad en un sentido más amplio que ilumina, depura, transmuta e integra los otros cuatro elementos y sus propiedades. 

Por último, entre ambos esquemas también varía la relación del dedo meñique y anular  y su correspondencia con los elementos tierra y agua, sin embargo lo esencial aquí es que agua y tierra están en constante relación para equilibrar lo que en el cuerpo el AYURVEDA denomina como la dosha (constitución) KAPHA  relativa a la armonización de procesos digestivos, metabólicos y de conexión con la tierra y la fluidez. (VATTA - aire, PITTA- fuego, KAPHA tierra - agua)


¡Despidámonos de la CONFUSIÓN y demos paso a la INTEGRACIÓN!

No existe en realidad un modelo mejor que otro, se trata de la existencia de modelos de relación con nuestras manos y con la búsqueda de emplearlas para consolidar una mayor SALUD. Dichos modelos por tanto son complementarios, pues a estos esquemas podríamos sumarles el de la Medicina Tradicional China y otras prácticas ancestrales.

Cada mudra o gesto sanador convoca no sólo forma, también intención, es  a través de la INTENCIÓN como lo HUMANO se evidencia en el acto físico del movimiento corporal, al poner en cada toque sentimiento-pensamiento-deseo, es así como la dimensión espiritual y energética toma forma. Palabras más, palabras menos, CONFIAR EN LA INTENCIÓN del gesto, mental, emocional y corporal que empleas en el acto terapéutico de TOCAR O TOCARTE es lo más importante. Pues el conocimiento da estructura, pero sin el sentir, sin la vivencia también puede ser desestructurante.

Vivir de forma consciente el encuentro, el contacto con nuestro cuerpo, reconociendo las virtudes reflexológicas del mismo es una senda más para CREAR SALUD.  El rostro, las orejas, el cráneo son también zonas de conexión reflexológica sobre los que también podemos explorar el beneficio del masaje, la acupresión o digitupuntura y el bienestar de la imposición de manos a través del Reiki o el toque sanador que decidas usar.




Por:
ANA LUCIA ACOSTA B.
Maestra y Terapeuta Reiki.

- Lopez Blanco, Alicia (2001) “La mirada holística” en Manual de Reflexología. Ed. Robin Book. Barcelona
- Byers, Dwight C. (2012) “Historia de la reflexología” en Mejora tu salud con la reflexología de los pies. Ed. Océano (3º edición). Barcelona

domingo, 9 de febrero de 2014

CREAR, una actividad natural

¿Natural? una palabra idealizada, máxime en este contexto, cuando es necesario liberar la fuerza creativa personal, de tantas mordazas culturales, familiares, e históricas, sin embargo, el flujo de la vida es CREACIÓN continúa, creación/deconstrucción/creación, por tanto podríamos hablar de una naturaleza creativa, y del crear como una actividad natural.

La interrupción, bloqueo o condicionamiento del flujo consciente y constante del potencial creativo, tiende a generar todo tipo de afecciones físicas y del alma, en hombres y mujeres, y muy especialmente en estas últimas, en donde el instinto creador y expresivo está íntimamente ligado a su salud mental y emocional. 

De ahí, el compartir de hoy, a propósito de la SALUD, una pregunta latente en toda publicación de este blog, y también muy a propósito de la SANACIÓN, una expresión cada vez más cotidiana en los escenarios en donde la mirada holística del CUERPO (cuerpo-mente, cuerpo-emoción, cuerpo-alma, cuerpo-espíritu), permite una visión integradora del restablecimiento de la vitalidad esencial, en todas las dimensiones de la vida.

Les comparto, apartes del texto: El Tao Creativo, de la escritora norteamericana Pamela K. Metz, docente asesora de la Escuela de Trabajo Social de la Universidad de Denver, que nos ofrece una aproximación muy personal y sencilla al Tao Te Ching, dejando sus pinceladas en el valle azaroso de la CREATIVIDAD, como un tema frente al que tanto nos preguntamos en este trasegar humano. 

Quién no se ha preguntado por el ejercicio de una labor propia, una misión, al anhelo de dar fruto y dejar legado, socializado o intimo, no importa. Es la CREATIVIDAD entonces, una pregunta abierta por fortuna, dinámica, y viva, en cada hombre y cada mujer, en el niño y la niña en que cada ser habita, ese del que tanto hay que cuidar. 

¿Quién eres?



"El vacío da origen a la sustancia.
La incertidumbre aparece antes que la forma.
Igual que la tortuga, la persona creativa está 
en el hogar donde quiera que éste sea.
Sabe que el crear es una extensión de sí 
mismo.
No es adulado por las opiniones de los demás
pero continúa su trabajo como debe.
Si te precipitas, tratando de favorecer a los
demás con tus energías creativas, olvidas tus
raíces.
Si no puedes seguir tu propio camino creativo,
pierdes de vista quien eres"
(p.61)

¿Qué es?



"Un explorador trabaja sin un mapa y el viaje
es el destino.
Una persona creativa confía en lo desconocido
y sigue sus intuiciones.
El inventor olvida lo anterior y mantiene una 
mente abierta.
Permanecer abierto a lo qué es, es un secreto
para la gente creativa.
Ellos pueden experimentar cualquier cosa que
aparezca y no derrochar nada.
A esto se le llama aceptar lo qué es.
La gente que puede usar todo en la vida,
ayuda mostrando a los demás algunos posibles
caminos.
Si no comprendes esto, no podrás encontrar 
tu propio camino, aunque seas muy sabio.
Este es el secreto de lo qué es".
(p.63)

Esta es entonces, una invitación a ... pintar, danzar, escribir, cantar, registrar, esculpir, a liderar,  una invitación a ... la vida, a CREAR!

Nota: La palabra TAO, cuyo significado en sí mismo es inabarcable, puede ser explicada como "el camino", TE, señala el uso apropiado de la vida humana, y CHING se puede traducir como libro o colección. Atribuido al filosofo chino Lao Tze (570 a. c) como un texto sagrado que reune una urdimbre de pensamientos y sentires en torno a la esencia del vivir.


Ana Lucia Acosta Bedoya
Comunicadora social - periodista U. de A.
Maestra y Terapeuta Reiki - AYMALUZ
Master en Derechos Humanos U. de Alcalá - Madrid.
Doula - Org. Doula Caribe 

miércoles, 3 de abril de 2013

Retomando ... ¿Qué es el Reiki?


el reiki es vínculo y memoria



 “Entender la vida como la manifestación material de un amor insondable es algo que suele escapar a la razón. A menudo estamos desconectados o mejor, conectados con una rutina lo bastante humana como para entrar en olvidos, olvidamos descansar, respirar, mirar a los ojos, volver a respirar para hablar, olvidamos en el trabajo lo que significa una labor y a menudo también olvidamos incluso el amor mientras amamos"


¿Qué es el REIKI?


De muchas maneras hemos borrado el recuerdo del silencio, hemos eliminado la nitidez de las imágenes que vienen desde adentro en medio de un sueño lúcido, de una meditación o de la contemplación de la naturaleza. 

Hoy se me ocurre que el REIKI recibe ese nombre no sólo por unir esos dos vocablos japoneses REI: energía universal y  KI: energía vital, sino también porque el REIKI aviva el REcuerdo de lo que en esencia somos y de lo que KIere la vida misma SER a través de nosotros (SER sin mayores pretensiones, mucho menos ortográficas).

Encontramos entonces que REIKI es recobrar la memoria acerca de  un sistema de sanación tan antiguo como la misma humanidad, una humanidad más antigua que cualquier historiografía posible, pues hay una escritura, un relato de la historia que no emplea papel, hay imágenes grabadas en nuestras células, en el registro de una genética encriptada y mágica que apenas nos aproximamos a descubrir.

Cruzando ya ese gran umbral del 2012 y de cara a los años venideros, sintiendo en la frente la brisa misteriosa de unos tiempos de renovación profunda, aparece una pregunta: ¿Cómo puedo ser un canal de AMOR y EQUILIBRIO ante el vertiginoso cambio planetario?

Nuestras manos expresan de forma holográfica la totalidad, cada uno de nuestros dedos es resonante con un elemento de la naturaleza, agua (meñique), tierra (anular), eter – espíritu (corazón), aire (índice), fuego (pulgar), nuestras manos como flores desplegadas de las ramas de un árbol llamado corazón, son recipiente y fuente a la vez de la totalidad que nos habita, son por lo tanto un instrumento de sanación invaluable al servicio individual y colectivo.

De forma clara y amorosa lo expresa el Arcángel Chamuel, en la canalización Manos creadoras, manos sanadoras señalando que: cuando como especie decidimos erguirnos sobre nuestros pies, elegimos permanecer conectados a la tierra y a la vez decidimos alcanzar a través de nuestras manos niveles superiores, lo que implicó un cambio tanto físico como energético. Nuestras manos ya no proyectan garras para arañar o defender, nuestras manos se hicieron para establecer procesos cada vez más armónicos, manos para acariciar, sanar, acoger y servir.

El acto reflejo de tocarnos tan pronto sentimos una parte de nuestro cuerpo adolorida, así como la caricia cálida de la madre ante el dolor de su hijo, resultan señales inequívocas de un gesto aliviante por naturaleza, el gesto de entrar en con-tacto con nosotros mismos o con el otro. Nuestras manos son por lo tanto, portales de acción infinita asociados a múltiples sistemas de sanación, y es el REIKI quizá uno de los más sencillos y profundos que existe.

Unidos por una misma fuente de energía
A través de nuestras manos fluye un torrente de luz y energía que corresponde al flujo vital que sustenta el universo, presente en toda criatura viviente. Ese flujo de energía vital ha sido nombrado de diversas maneras por el ser humano: KI para los japoneses, PRANA para los hindúes,  CHI para los chinos, BARAKA para las comunidades islámicas, NIGA para nuestros Tule – Kuna, lo que señala en definitiva, que independiente de la cultura y su cosmogonía, la humanidad ha identificado siempre una fuerza universal que late en toda criatura.
A finales del siglo XIX el sacerdote y médico japonés Mikao Usui inició un camino por la recuperación de una práctica tan antigua como la misma humanidad, el conocimiento ancestral de sanar con las manos al que llamaría REIKI, cuyo nombre indica el puente que tiende el amor entre la energía universal y la energía vital de cada ser con un propósito curativo.

Recibir una sesión de Reiki es disponer el cuerpo físico y su aspecto energético a un proceso de conexión directa con la fuente suprema de energía, lo que reverbera a nivel celular, en tejidos, órganos y sistemas, movilizando en el plano emocional, mental y espiritual aquellos aspectos de la persona en los que reside la causa-motor de la  enfermedad o de cualquier trastorno a nivel de las relaciones humanas, a nivel afectivo, laboral o familiar.

La iniciación en Reiki ¿Qué es y cuáles son sus beneficios?
Tras el proceso de iniciación el Ser experimenta un contacto más diáfano y directo con sus guías espirituales, ángeles y maestros de luz, y en especial, con el maestro interno, ese Ser superior que posee la información divina que cada uno requiere en cada momento de su existencia.

Por esto llamamos a la iniciación en REIKI un proceso de SINTONIZACIÓN, pues es la posibilidad de entrar en sintonía con el canto divino que aviva nuestra existencia y las coordenadas de acción y creación presentes en nuestras células. Es por tanto una herramienta para equilibrar nuestra bioenergía en medio del ritmo acelerado de la vida moderna, una posibilidad de avivar nuestra intuición y conexión con los seres de luz que nos asisten, una vía directa para sanar el corazón, y expandir el poder sanador del amor a todos los niveles de nuestra vida.

En el primer nivel de Reiki, el ser da inicio al proceso de reconocimiento del propio poder sanador y obtiene un potencial energético que le permite autocuidarse y autoestimular los cambios vitales para su evolución.

En un segundo nivel se ofrece la exploración y conocimiento de algunos de los símbolos del Reiki, lo que permite la activación de una mayor frecuencia vibracional para las sesiones de sanación, además de una limpieza más profunda de los niveles mentales y emocionales asociados a cualquier dificultad en la vida, por otro lado, el iniciado recibe además un entrenamiento para hacer Reiki a distancia, es decir realizar una terapia a aquellos seres que no se encuentran en un plano físico con nosotros, con la posibilidad también de mover en el tiempo esa energía sanadora y dirigirla hacia procesos pasados o futuros que deban ser sanados o proyectados de formas más positivas.

Por último, en el tercer nivel, el iniciado interesado en compartir esta información con otros, recibe un entrenamiento para pasar los alineamientos a aquellos que quieran comenzar un proceso con esta bella herramienta, es decir, la persona con un tercer nivel estará en disposición de realizar el proceso de sintonización en otros seres, cabe señalar que independiente de que la persona se dedique a esta labor o no, en esta fase del entrenamiento el iniciado conocerá y recibirá en su campo aúrico los símbolos Reiki que facilitan una conexión a un nivel más profundo, a un nivel espiritual, abriendo un camino para la recepción y transmisión de una mayor energía e información curativa.[1]

Las iniciaciones en los niveles, I, II  y III de Reiki, son experiencias de elevación a nivel vibracional que traen en consecuencia cambios profundos en la vida de los seres, entre los señalados ya, el despertar de dones del alma. Grandes canales psicográficos (seres que expresan mensajes del orden espiritual a través de la escritura) así como seres que canalizan a través de la palabra hablada, han dado inicio a su misión una vez fueron iniciados en Reiki, sanadores con el don del consejo, la clarividencia o la clariaudiencia, han despertado sus antiguos potenciales a través de la práctica de la terapia Reiki.

 La Ascensión es SANACIÓN, una SANA ACCIÓN INTEGRADORA.
A nivel celular, la raza humana percibe, narra, contiene el recorrido evolutivo de toda la historia de la humanidad, caminamos hacia la expresión plena de la CONSCIENCIA como integración del alma y el cuerpo, de lo inconciente y lo conciente, del femenino y el masculino, de nuestra luz y nuestra sombra, y esto también yace en nuestras manos, por tanto son ellas portales preciosos de expresión de la evolución humana en su dimensión física y espiritual.

Las consabidas dos hélices del ADN humano, son sólo la expresión reconocida y avalada por la ciencia de un material inconmensurable del que sólo conocemos un 5%, que es el que codifica y reproduce proteínas, el 95% restante es llamado ADN durmiente (o inútil) sin embargo, grandes científicos (Daniel Winter), trabajadores de la luz y buscadores espirituales han logrado reconocer con humildad la vastedad del universo de nuestro genoma, incluso algunos hablan de la existencia de 12 hilos, 12 capas de información que contienen los potenciales biológicos, los dones espirituales, el poder esencial de la divinidad para decodificar y reprogramar tanto las enfermedades así como los karmas, las improntas de dolor y los aprendizajes heredados vía el linaje biológico o vía el aprendizaje colectivo. Gran libro de infinitas páginas es nuestro material genético que no sólo define nuestros rasgos físicos, en realidad contiene incluso pasado, presente y futuro como un potencial de la creatividad divina que habita en cada ser.

Los 10 dedos de nuestras manos, son el relato de esos diez hilos de información por activar y redescubrir en este proceso de Ascensión, que no es más que un proceso de COHESIÓN, de INTEGRACIÓN del ser humano y todas sus dimensiones de luz para ejercer una misión más plena y gozosa aquí en la tierra”.

Por:
Ana Lucia Acosta Bedoya - Texto tomado del Libro “Amor y sabiduría de los Ángeles y Maestros de Luz”


[1] En ciertas Escuelas  la instrucción del Tercer nivel se divide en dos, conformando un entrenamiento de 4 niveles. La información que ofrecemos retoma los conceptos básicos de la tradición Usui y los integra a los planteamientos de la Maestra Diane Stein y su legado del Reiki Esencial.